viernes, 19 de febrero de 2010

La flor grisácea

No se si sabias sobre la existencia de ella
de aquella flor grisácea que me alborotó el sistema límbico
de aquella flor sin aroma
donde la trajedia de esta no te convierte en rico
sino que sin misericordia te desploma

la recibí una vez en un río colorido
tal vez eran las sabanas rojas de su aullido
que ocultaban el dañino color gris de la flor
o tal vez fue que su esplendor me hizo nublar
aquel camino que un día pude explorar

no tengo la mas mínima idea de donde estará
aquella flor que ya no he de esperar
pero si algún día la encuentro se repetirá un comienzo
de un largo pétalo de dolor

aquella flor no es un regalo
es un pecado que solo se entrega un día…
el último día.